Gráfico de Tecem Abogados sobre el despido improcedente de directivos y las cláusulas de preaviso

Despido improcedente de directivos: cuándo el preaviso es fraude de ley

El despido improcedente de directivos vuelve a estar en el centro del debate jurídico después de que el Tribunal Supremo dictara una sentencia que limita drásticamente el margen de las empresas para ahorrarse el preaviso pactado en los contratos de alta dirección. El Alto Tribunal ha dejado claro que una cláusula de exclusión de preaviso no puede aplicarse a cualquier extinción del contrato: solo opera cuando el cese es procedente y real, nunca cuando encubre un despido sin causa justificada.

Para cualquier empresa con directivos vinculados por un contrato de alta dirección, entender los límites de esta doctrina ya no es opcional. Un error en la redacción o en la aplicación de estas cláusulas puede traducirse en reclamaciones judiciales largas y costosas.

Qué dice la sentencia sobre el despido improcedente de directivos

La resolución del Supremo analiza un caso habitual en la práctica mercantil: una empresa cesa a un alto directivo y, para evitar pagarle el preaviso pactado en su contrato, invoca una cláusula que le permite prescindir de él mediante una indemnización sustitutiva reducida. El problema surge cuando ese cese no responde a una causa real, sino que constituye, en la práctica, un despido improcedente de directivos disfrazado de extinción contractual ordinaria.

El Alto Tribunal es tajante: cuando se produce un despido improcedente de directivos, la empresa no puede escudarse en la cláusula de exclusión para reducir el coste de la salida. Esa cláusula solo es válida en los ceses procedentes y reales, no en aquellos donde falta una causa justificada.

El despido improcedente de directivos y la cláusula de exclusión de preaviso

Los contratos de alta dirección suelen incluir una cláusula que permite a la empresa sustituir el preaviso por una indemnización menor, evitando así el coste completo de una extinción con todas las garantías. Esta previsión es lícita cuando responde a un cese real y motivado. El problema, según el Supremo, es que muchas compañías la utilizan también como vía de escape ante un despido improcedente de directivos, es decir, cuando el cese carece de justificación objetiva.

En ese escenario, la empresa pretende beneficiarse de una cláusula pensada para otro supuesto distinto, trasladando al directivo un perjuicio económico que la ley no ampara.

Fraude de ley: por qué el despido improcedente de directivos no permite evitar el preaviso

El Tribunal Supremo califica esta práctica sin rodeos: aplicar la cláusula de exclusión ante un despido improcedente de directivos equivale a un fraude de ley y a un claro abuso de derecho. La cláusula se pacta para dar cobertura a extinciones legítimas, no para que la empresa reduzca artificialmente las consecuencias económicas de un cese injustificado.

La consecuencia práctica es clara: la compañía debe abonar el preaviso íntegro, o la indemnización que corresponda por su incumplimiento, siempre que el despido improcedente de directivos quede acreditado en el procedimiento judicial. Pretender lo contrario, según la doctrina fijada por el Alto Tribunal, no tiene amparo legal alguno.

abogado de Tecem Abogados revisando un contrato de alta dirección en el despacho

Qué deben revisar las empresas en sus contratos de alta dirección

Esta doctrina obliga a revisar cómo se redactan y aplican las cláusulas de preaviso en los contratos de alta dirección. Algunas recomendaciones prácticas:

  • Delimitar con precisión los supuestos en los que la cláusula de exclusión resulta aplicable, distinguiendo el cese procedente del que no lo es.
  • Documentar la causa real del cese antes de invocar cualquier cláusula que module el preaviso.
  • Revisar los contratos vigentes para anticipar un futuro despido improcedente de directivos y evitar que derive en litigio.
  • Contar con asesoramiento especializado antes de comunicar la extinción a un alto directivo.

Anticiparse a estos escenarios evita que una decisión empresarial mal planteada acabe convirtiéndose en un proceso judicial largo, con el consiguiente coste económico y reputacional.

Cómo puede ayudarte Tecem Abogados

En Tecem Abogados llevamos treinta años acompañando a empresas de Málaga y Benalmádena en la redacción y defensa de sus contratos mercantiles y laborales. Sabemos que la experiencia solo es útil si va acompañada de una actualización constante: las leyes cambian, la jurisprudencia matiza sus criterios y adelantarse a cada novedad marca la diferencia entre proteger a la empresa o llegar tarde a un conflicto.

Nuestro equipo revisa cada contrato de alta dirección pensando en los escenarios que pueden derivar en un despido improcedente de directivos, para que las cláusulas pactadas sean sólidas y no se conviertan en un problema añadido el día del cese.

Preguntas frecuentes sobre el despido improcedente de directivos

¿Qué es un despido improcedente de directivos?
Un despido improcedente de directivos es aquel cese de un alto cargo que carece de una causa real y acreditada, aunque la empresa lo presente formalmente como una extinción contractual ordinaria.

¿Puede la empresa aplicar siempre la cláusula de exclusión de preaviso?
No. Según el Tribunal Supremo, esa cláusula solo opera en ceses procedentes y reales; aplicarla ante un cese sin causa justificada es fraude de ley.

¿Qué ocurre si la empresa invoca la cláusula de forma indebida?
Deberá abonar el preaviso íntegro o la indemnización que corresponda, ya que la cláusula no ampara esa situación.

¿Cómo puede una empresa protegerse ante este tipo de conflictos?
Revisando y actualizando sus contratos de alta dirección con asesoramiento especializado, y documentando siempre la causa real de cualquier cese.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *